La XXVIII edición del Mercado Medieval de Tamarite de Litera ha vuelto a llenar de historia, música y fantasía las calles del municipio, aunque este año la lluvia obligó a trasladar la celebración a la carpa del Centro de Entidades. Aun así, el espíritu medieval no se vio empañado y vecinos y visitantes disfrutaron de un intenso fin de semana repleto de actividades para todas las edades.
Juglares, personajes mitológicos, artesanos y músicos dieron vida a un mercado en el que no faltaron los puestos de cerámica, velas, juguetes de madera, antigüedades, bisutería y productos gastronómicos. Uno de los espacios que despertó mayor interés fue el taller de alfarería, donde pequeños y mayores pudieron crear sus propias piezas de cerámica de manera artesanal.
Los niños también fueron protagonistas gracias al gran dragón hinchable, que se convirtió en uno de los rincones más animados del recinto. Muy concurrida estuvo igualmente la zona de juegos de madera organizada por Juegaragón, con retos de habilidad y lógica pensados para disfrutar en familia.
La programación de espectáculos volvió a ser uno de los grandes atractivos del mercado. El sábado por la noche, durante la tradicional cena popular, el grupo leonés Kabayla Zingary sorprendió al público con su espectáculo de fuego “La noche del Fénix Ardiente”. Ya el domingo, la compañía navarra Gure Kirolak ofreció una exhibición de deportes rurales con demostraciones de levantamiento de piedra y corte de troncos.
Ni siquiera la lluvia caída durante la tarde del domingo logró frenar una celebración que, un año más, convirtió Tamarite de Litera en un auténtico escenario medieval, marcado por el buen ambiente, la música y las ganas de disfrutar.










