La XXXVI Fira de Sant Medardo abrió este fin de semana sus puertas en Benabarre con un emotivo homenaje a los fundadores de Quesos Benabarre, Juanjo y Pili, reconocidos por toda una trayectoria dedicada a la elaboración artesanal y a la promoción del territorio ribagorzano. El acto inaugural sirvió además para reivindicar el papel del mundo rural y reclamar medidas específicas que permitan garantizar la igualdad de oportunidades entre los habitantes del medio urbano y los del territorio.
La alcaldesa de Benabarre, Yolanda Castelló, fue la encargada de abrir oficialmente la feria, aunque cedió el protagonismo a los homenajeados. Durante su intervención agradeció la implicación de expositores, agricultores, voluntarios, trabajadores municipales y organizadores, destacando que la feria alcanza ya su trigésimo sexta edición gracias al esfuerzo colectivo. Asimismo, defendió la necesidad de que las administraciones adapten la legislación y la fiscalidad a las particularidades del medio rural para garantizar una verdadera igualdad de oportunidades.
El momento más emotivo de la jornada llegó con las palabras de Juanjo y Pili, quienes repasaron la evolución de Quesos Benabarre desde sus inicios. Juanjo recordó cómo surgió la idea de impulsar una feria que ayudara a dar visibilidad al municipio y a sus productores locales, inspirándose en otros certámenes de Aragón. Explicó que los primeros pasos fueron modestos, con apenas unos expositores y animales en el antiguo campo de fútbol, hasta convertirse en la feria consolidada que hoy conoce toda la comarca. Por su parte, Pili hizo un recorrido por la historia de la quesería, desde la elaboración del primer queso Benabarre con leche de sus propias cabras hasta la creación de nuevas variedades que lograron reconocimiento dentro y fuera de Aragón. La empresaria destacó los numerosos premios obtenidos a lo largo de los años, aunque aseguró que el mayor galardón ha sido siempre la fidelidad de sus clientes.
Durante el acto también intervino el presidente de la Comarca de Ribagorza, Roque Vicente, quien calificó a los homenajeados como auténticos embajadores de Benabarre y de toda la comarca. Vicente subrayó que la trayectoria de Juanjo y Pili representa un ejemplo de emprendimiento, esfuerzo y compromiso con el territorio, anunciando además la intención de reconocer oficialmente su labor como embajadores de Ribagorza.
La Fira de Sant Medardo vuelve a reunir este año a productores agroalimentarios, artesanos, ganaderos y comerciantes, consolidándose como uno de los principales escaparates económicos y sociales de la Ribagorza. Una cita que, más allá de la actividad comercial, mantiene viva la identidad rural de la comarca y pone en valor a quienes han contribuido a proyectarla más allá de sus fronteras.







