Larra: Ya soy redactor

. . . dieron en írseme los ojos tras cada periódico que veía, y era mi pío por mañana y noche: «¿Cuándo seré redactor de

Iriarte: El asno y su amo

«Siempre acostumbra hacer el vulgo necio de lo bueno y lo malo igual aprecio; yo le doy lo peor, que es lo que alaba».       De