La decimoctava edición concluirá el próximo sábado con una exposición en el local social que mostrará el trabajo realizado durante quince días por una veintena de jóvenes llegados de distintos puntos de España.
Hay proyectos que acaban formando parte de la identidad de un pueblo. El Campo de Voluntariado San Roc es uno de ellos. Dieciocho ediciones después, la iniciativa volverá a despedirse el próximo sábado con una exposición en el local social de San Esteban de Litera, donde vecinos y visitantes podrán descubrir el trabajo realizado por los participantes y compartir con ellos las vivencias de dos intensas semanas de convivencia.
Una veintena de jóvenes de entre 15 y 17 años, procedentes de diferentes comunidades autónomas, han cambiado durante quince días la rutina de sus vacaciones por una experiencia de voluntariado que combina trabajo, convivencia y aprendizaje. Organizado por Scouts d’Aragón MSC y el Instituto Aragonés de la Juventud, con la colaboración del Ayuntamiento de San Esteban de Litera, el campo se ha convertido en uno de los programas de voluntariado juvenil más consolidados de Aragón.
Las mañanas han estado dedicadas a mejorar las instalaciones de la zona de acampada juvenil. Este año los trabajos se han centrado en el hormigonado de diferentes espacios, la ampliación de la red de riego, la construcción de muros y bancos y la instalación del vallado perimetral. Actuaciones que se suman a las realizadas en ediciones anteriores y que, poco a poco, han ido transformando distintos espacios del municipio. En estos dieciocho años los voluntarios han recuperado senderos, rehabilitado antiguos caminos, acondicionado miradores, restaurado espacios patrimoniales y mejorado la propia zona de acampada, dejando una huella que permanece mucho después de que finalice cada verano.
Pero el Campo San Roc nunca ha sido únicamente trabajo. Buena parte de su éxito reside en la relación que los jóvenes establecen con los vecinos. Las tardes han vuelto a llenarse de actividades culturales y de ocio compartidas con las asociaciones locales. Han aprendido a elaborar dulces tradicionales, han participado en los bailes organizados por la Asociación de Amas de Casa y por la Asociación de Personas Mayores, además de disfrutar de juegos, piscina y otras propuestas que facilitan la convivencia entre generaciones, uno de los aspectos más valorados de este proyecto desde sus primeras ediciones.
El programa también ha incluido excursiones al pantano de Barasona y a Graus, así como una ruta circular por los alrededores de la ermita de San Isidro, permitiendo a los participantes conocer el patrimonio natural y cultural de La Litera.
La clausura del sábado pondrá el punto final a una nueva edición, aunque el verdadero legado del Campo San Roc permanecerá un año más en el municipio. No solo por las mejoras realizadas, sino también por las amistades creadas, el intercambio entre generaciones y la implicación de un pueblo que, verano tras verano, sigue haciendo suyo un proyecto que hace tiempo dejó de ser únicamente un campo de voluntariado para convertirse en una tradición de San Esteban de Litera.








