¡Qué vergüenza! ¡Qué gestiones!

Es inconcebible apoyar unos Presupuestos Generales del Estado por parte de Grupos Parlamentarios, teniendo en cuenta el peso específico -extremadamente importante- de quien o quienes

¡Estamos hartas!

Nada. No sentimos nada. Sentimos la ausencia de dolor, la ausencia de rabia e indignación.