Saponaria Organic, una nueva forma de consumir cosmética natural para toda la familia

Con una apuesta totalmente radical e innovadora, Alba Chesa -natural de Albelda- presenta Saponaria como un proyecto ligado a la tierra y a la sostenibilidad.

Hace escasamente un mes instalaba su negocio en la Calle San Pedro de Binéfar, retomando la ilusión de su marca pero esta vez llevándola un paso más allá. Tras una bonita conversación con ella, pudimos apreciar el amor a las cosas que hace y conocer un poco más de la encargada de este innovador y motivador proyecto. La conversación con Alba fluyó entre la inspiración de los viajes y el aprendizaje que una va acarreando como mujer consciente. A través de sus productos tuvimos la oportunidad de adentrarnos un poco en la realidad del emprendimiento joven y femenino pero también reivindicador de lo justo y transparente. Damos las gracias de antemano a Saponaria por ofrecernos un rincón no solo de consumo sino también de reflexión en la Calle San Pedro.

Me llamo Alba Chesa, mi marca es Saponaria organic y nos dedicamos a la elaboración de productos naturales para la higiene corporal de toda la familia. Entonces hace 10 años que empezamos con las primeras formaciones de elaboraciones de jabón en frío y a partir de ahí fuimos evolucionando y creando más productos hasta el día de hoy que hemos decidido abrir esta tienda física donde no sólo puedes encontrar nuestros productos sino también podeis encontrar productos cosméticos naturales y orgánicos de otras marcas que trabajan con nosotros en el mismo laboratorio, y sobre todo que también me parecía muy necesario, productos a granel para el día a día.

-¿Qué te motivó a crear este proyecto?

Es como que me salió de dentro: de golpe no podía dedicarme a otra cosa que no fuera esto. La verdad es que no ha sido un camino nada fácil, yo he tenido meses muy complicados de decir “¿realmente vale la pena todo el esfuerzo y el sufrimiento y el coste económico que conlleva tener una marca tan pequeñita de cosmética natural?” pues al final somos artesanos, nuestras producciones son muy pequeñas pero la normativa que tenemos que cumplir es la misma que tiene que cumplir una empresa que produce miles de unidades al día entonces competir con eso es muy muy difícil y más estando solos.

-¿Nos podrías comentar cómo es el proceso productivo?

Yo creo que ha ido cambiando a lo largo de los años pero ahora nace sobre todo de una necesidad que sería por ejemplo, intentar formular productos que con un único producto sirva para varias cosas, después que sirva para toda la familia. Después que con una pequeña cantidad te sirva, entonces a partir de ahí lo formulamos; una vez está la fórmula nosotros pasamos la formulación básica al técnico que nos prepara el expediente de seguridad del producto. Una vez aprobado este expediente -previo a miles de pruebas y análisis- se lo enviamos a nuestra técnica de laboratorio y ella nos da una fecha para ir a fabricar, y si todo el proceso de fabricación ha salido okay, la técnica de laboratorio nos libera el producto y ya lo podemos vender.

-Que sea cosmética natural yo creo que no solo implica un consumo responsable sino la ética en la formulación del producto. Al final, el tema del testado es complicado.

Ahora en eso del testado también hay un poco de controversia porque la gente se está pensando que se sigue testando en animales y de hecho la normativa ya lo prohíbe desde el año 2013 y está prohibido para todas las empresas de la unión europea, entonces ahí también hay un poco de marketing porque está prohibido para todos pero sí que es verdad que nuestra forma de trabajar primero, con los ingredientes que trabajamos que intentamos que sean lo más próximos posibles sobre todo si hay productores de materia prima que son de km 0, pues intentamos trabajar con ellos, y después ya de cara al produtos final de los beneficios que tienen los ingredientes en nuestro organismo y una vez ese producto se ha convertido en residuo y se desecha en el medio ambiente. Porque no es lo mismo que por ejemplo en un dentífrico o un exfoliante, en uno sintético comercial, hay microplásticos que no se desintegran nunca y se van por las tuberías y no se eliminan nunca. y después también que estás favoreciendo a las comunidades locales consumiendo productos de km 0.

-En la línea de lo que es la sostenibilidad y de la saponaria, es un proyecto que se ha visto mucho en grandes ciudades y me parece muy interesante por qué has querido trasladarlo a la Litera o a Binéfar.

Bueno yo soy de aquí y llegó un punto que yo tenía clarísimo que yo quería quedarme aquí que no había nada fuera que no me lo pudiera aportar mi propia comunidad o el sitio donde había nacido. Después cuando empecé sí fue como que haces quien te va a comprar esto pero después con el paso del tiempo se ha demostrado que no por estar en una comunidad rural no hay interés. Yo creo que cada vez somos más los que nos sumamos al cuidado no solo de nuestro propio cuerpo sino al cuidado del ambiente que nos rodea. Y si que ha sido un poco a pico y pala, de ir concienciado a la gente pero bueno aquí estamos. ¿Por qué solo pueden disfrutar de esto en las grandes ciudades?

-¿De cierta forma crees que tu proyecto puede incentivar un poco esto de traer elementos que han en grandes ciudades al mundo rural?

Si me estás preguntando si yo me noto como un ejemplo de algo, no. Nunca he pretendido ser un ejemplo para nadie. Yo simplemente con mi emoción particular, hemos querido -con las cosas que fabricamos- acercarlas a la gente que vive aquí, pero también es verdad que ahora se habla del empoderamiento de la mujer o del emprendimiento de la mujer y yo tengo que decir que detrás no siempre es fácil. O yo lo he tenido fácil porque detrás ha habido una familia que me ha apoyado en los momentos más difíciles, cuando mi proyecto no ha tirado he estado acompañada de una pareja que siempre me ha motivado. Pero si tu estas sola, la realidad es que no siempre es fácil y que a no a todo el mundo le saldrá bien.

-Llevas un mes con la tienda abierta, ¿cómo ha sido?

Estoy muy contenta. No me lo esperaba mi mayor miedo era abrir las puertas y que no viniera nadie y la verdad es que la gente ha respondido muy bien. Si que es verdad es que este primer mes han venido clientes que yo ya tenía cuando vivía en Albelda, pero es lo que dices: la España vaciada cada vez se está llenando más y sobre todo después del covid y que las ciudades se han hecho demasiado insostenibles, esto ha llevado a que mucha gente joven esté viniendo para aquí, que ya tienen otras inquietudes en función de cuidados, de forma de consumir, de un consumo más consciente. Para que te hagas una idea, yo el tema de la menstruación sostenible lo traje un poco porque la chica que lo fabrica…ya nos conocíamos y bueno, lo traje un poco como complemento y ha tenido una aceptación brutal. Ves a las chicas jovencitas, que no era como cuando a nosotras nos venía la regla. Ves que realmente hay inquietud y ganas de hacerlo mejor.

-Los productos sostenibles suelen ser más baratos a la larga

La gente que viene de consumir una cosmética convencional siempre dicen la misma frase “qué caro” cuando en realidad no es nada caro porque los precios que manejamos en cosmética artesanal, siempre nos valoramos a la baja y tratas de poner precios accesibles a las personas. Parece que como lo haces tú, tienes que regalar el producto. no es que sea caro, cuenta cuanto te dura. Parece que pagar 10e por un champú es como fuera de serie porque tu te vas al super y encuentras un champú por dos o tres euros, pero después los pruebas y ves como te cambia el cabello, ves como te cambia la forma y ves que en lugar de durar 15 días o un mes, te dura 3, pues al final ves que no era tan caro como parecía.

La gente te conoce y dice “ah, si lo hace nivea debe ser mucho mejor que lo que haces tú” después está la otra parte de que si lo haces tu y no tiene tanto coste, porque lo haces tan caro, sin saber de todo el trabajo que conlleva detrás, de analiticas de laboratorio, de ensayos, de pagar técnicos, farmacéuticos, no estamos haciendo los productos en la cocina de nuestra casa: detrás hay toda una infraestructura. El dinero que me gasto haciendo pruebas de productos me los gasto yo, o en formación para tener conocimientos. Todo eso no se contempla y no se valora.

-Por último queríamos conocer cuál es el perfil de tu clientela

Pues acabo de empezar, pero si me baso en estos años atrás, el público es mayoritariamente femenino de una clase o nivel cultural medio alto porque al final es lo que dices, si te gusta probar mucho no son para niñas de 15 años que no tiene mucho poder adquisitivo. A partir de los 25 o 30 en cuanto van haciendo un poco más de conciencia personal y ambiental y hasta 60 o 70 años. Ahora con todo esto si que es cierto que ha venido gente todavía más mayor que debo de decir a su favor que son las que mejor lo han hecho en cuanto nivel de venir con los recipientes de su casa porque creo que aun tienen la conciencia esta de como hacían las cosas antes, en cambio la gente joven vienen a por lo de granel sin envase. No pasa nada porque nosotros tenemos envase aquí.

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