El incendio declarado este jueves entre los términos municipales de Tamarite de Litera y Alcampell continúa fuera de control y mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia.
El rápido avance de las llamas, favorecido por las altas temperaturas, el viento y la baja humedad, ha obligado a activar el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO) en situación operativa 2, así como a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Según las últimas estimaciones, el fuego ha afectado ya a más de 1.000 hectáreas, aunque algunas valoraciones provisionales elevan la superficie calcinada hasta cerca de 4.000 hectáreas, un dato que todavía no ha sido confirmado oficialmente. Como medida preventiva, el Gobierno de Aragón ha ordenado el desalojo de las localidades de Azanuy, Calasanz y Alins, con un total aproximado de 240 vecinos evacuados.
Los habitantes de Azanuy han sido trasladados al polideportivo Los Olímpicos de Monzón, mientras que los vecinos de Calasanz y Alins han sido realojados en Peralta de la Sal. Además, el municipio de Fonz permanece confinado debido a la intensa presencia de humo. El incendio se declaró alrededor de las 11.30 horas y desde el primer momento movilizó un amplio dispositivo de extinción formado por brigadas helitransportadas, cuadrillas terrestres, autobombas, helicópteros y medios aéreos del Gobierno de Aragón. Posteriormente se incorporaron efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica, entre ellos aviones anfibios, la BRIF de Daroca y un avión bombardero con base en Lleida, además de los primeros efectivos de la UME, que ya trabajan sobre el terreno.
El avance del fuego también ha obligado a cortar al tráfico la carretera A-2216, entre Peralta de la Sal y San Esteban de Litera, para garantizar la seguridad de los equipos de intervención y de la población. Hasta el Puesto de Mando Avanzado instalado en Alcampell se han desplazado el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, el consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, y el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, mientras que el Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) mantiene reuniones para evaluar la evolución del incendio y coordinar la respuesta de emergencia.
Aunque las causas del incendio continúan bajo investigación, una de las principales hipótesis apunta a que el fuego pudo originarse por una chispa procedente de maquinaria agrícola durante las labores de cosecha, una circunstancia que deberá ser confirmada por la investigación oficial.
Las próximas horas serán decisivas. Los equipos de extinción confían en que una posible disminución del viento y el descenso de las temperaturas durante la noche permitan estabilizar el perímetro del incendio y frenar su avance, mientras continúa el intenso despliegue de medios para proteger tanto a la población como a las explotaciones agrícolas y forestales de la zona.










