La exposición Memòria silenciada: Albelda 1936-1945, presentada por Jean Marcel Molet y José Antonio Molet, profesor de Historia jubilado e investigador de la memoria local, recupera las historias de los vecinos deportados y exiliados durante la Guerra Civil y los años posteriores. La jornada, celebrada el pasado sábado, concluyó con el descubrimiento de una placa en la antigua cárcel de Albelda.
Albelda celebró el pasado sábado, 24 de octubre, una jornada dedicada a la recuperación de la memoria histórica bajo el título Memòria silenciada: Albelda 1936-1945. El acto, desarrollado en el Espacio Cultural La Abadía, tuvo como objetivo recordar uno de los periodos más difíciles de la historia contemporánea de la localidad y rendir homenaje a los vecinos que sufrieron la represión entre 1936 y 1945.
En su intervención, la alcaldesa, M.ª Ángeles Roca, destacó la perseverancia de José Antonio Molet en su empeño por recuperar esta parte de la historia local y promover un acto de reconocimiento a las personas represaliadas que finalmente había podido realizarse.
José Antonio Molet explicó durante el acto los detalles de la investigación histórica que ha permitido reconstruir las historias de los vecinos represaliados y documentar su paso por los campos de concentración y el exilio. En el vídeo que acompaña esta información se pueden escuchar sus explicaciones sobre el trabajo realizado y el significado de la exposición.
La exposición reúne imágenes de los campos de concentración a los que fueron deportados doce vecinos de Albelda, así como documentación procedente de los archivos de la OFPRA, organismo francés encargado de la protección de refugiados y apátridas. Entre los documentos se encuentran expedientes de exiliados que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial y se establecieron en Francia. La muestra también pone de relieve los vínculos con Sant Vicenç dels Horts, localidad que acogió a muchos de quienes huyeron de la represión.
Una investigación nacida de la historia familiar
José Antonio Molet, profesor de Historia jubilado, inició su investigación movido por el deseo de conocer la historia de su abuelo. Lo que comenzó como una búsqueda personal fue ampliándose hasta abarcar las experiencias de otros vecinos de Albelda que sufrieron la represión durante la Guerra Civil y los años posteriores.
Su trabajo ha permitido recuperar historias familiares y documentar las trayectorias de quienes fueron deportados a campos de concentración o tuvieron que exiliarse en Francia. Durante el acto, Molet explicó los motivos que le llevaron a emprender esta investigación y la importancia de rescatar del olvido las vivencias de quienes padecieron la represión.
La jornada concluyó con el descubrimiento de una placa en la antigua cárcel de Albelda, un espacio vinculado a los acontecimientos de abril de 1938, cuando la entrada de las tropas franquistas marcó un nuevo capítulo en la historia de la localidad y algunas de las personas represaliadas fueron recluidas allí.
Visiblemente emocionado, Jean Marcel Molet, tío de José Antonio Molet, intervino en representación de la Amical de Mauthausen y agradeció al Ayuntamiento la celebración de este acto, que calificó de necesario para hacer memoria y avanzar en el reconocimiento de los vecinos represaliados y sus familias.
En su intervención final, José Antonio Molet defendió la necesidad de reconocer a todas las víctimas, con independencia de su ideología, y recordó que nadie debía ser asesinado por sus ideas. Asimismo, reivindicó el reconocimiento de quienes sufrieron represalias por su fidelidad a la legalidad democrática de la época.















