literatura

  • El Golem

    Loew dijo a su yerno y a su alumno:

    –No olvidéis lo que acaba de pasar. Que sea para vosotros una lección. Hasta el Golem más perfecto, creado para protegernos, puede convertirse en una fuerza destructiva. Por lo tanto debemos tener cuidado con lo que es fuerte, así como debemos mostrar bondad y paciencia ante lo que es débil.

  • J. Berger: «Malas noticias»

    . . . Ante todo, los medios de comunicación representan un contrato económico por el cual todo lo que sucede en el mundo está vinculado al acto de vender.

    . . . Las malas noticias no se convertirán en buenas noticias. El mercado es libre. El público se siente impotente . . .

    «¡Oh noticia que no se puede soportar y que no se puede ignorar!», canta conmovido el coro en el Ajax de Sófocles.

    . . . Documentada por vez primera, la compasión se reconoce como una capacidad humana. Por lo general, era el coro quien mostraba compasión —el coro, cuya aparición en el teatro coincidió históricamente con la creación de la democracia ateniense. He aquí, por ejemplo, un coro que ve la guerra con otros ojos:

    «Ares, el cambista de cadáveres, coloca su balanza en medio de la lucha; llena las urnas cinerarias y las envía desde Troya a los parientes, penoso polvo causa de amargas lágrimas. Los lamentos alternan con los elogios: a uno insigne en la batalla, a otro caído gloriosamente en la matanza —por una mujer que no le tocaba en nada; pero esto en voz baja; y el dolor camina silencioso, entreverado de odio contra los Atridas vengadores.» (Esquilo: Agamenón)

    El coro no buscaba la solución, sino la comprensión de lo que había pasado. Su impotencia se veía aliviada por su papel de testigo autorizado a preguntar, a comentar y a esperar en función de su propia experiencia: a él correspondía, cuando lo tuviera a bien, reconocer lo trágico como trágico.

    Basta con fijarse en este punto para ver el contraste con la forma en que los medios comunican hoy en día sus malas noticias y la forma en que se dirigen a quienes las reciben. Las malas noticias se presentan como una interrupción familiar, poco afortunada y fastidiosa, en la rutina de la vida cotidiana. Una intrusión . . .

    Quizá sea aquí, precisamente, donde nuestra forma de democracia está siendo poco a poco sacrificada . . . El rechazo de los medios de comunicación a admitir que el público, en sus entrañas, conoce el mundo. El rechazo a dirigirse a él como a una entidad capaz de conocer el mundo. Sin embargo el público comparte muchos de los conocimientos de Sófocles . . .

    La causa del rechazo que amenaza nuestra forma de democracia, la causa de que los medios subestimen sistemáticamente lo que tenemos en común, se reduce siempre a lo mismo: la necesidad de vender.

    John Berger: «Mauvaises nouvelles», en Le Monde diplomatique, marzo 1992 (extr. y trad. La Litera información)

  • J. Berger, « Mauvaises nouvelles »

    . . . D’abord et avant tout, les médias représentent un contrat économique par lequel tout ce qui advient dans le monde se trouve lié à l’acte de vendre.

    . . . Les mauvaises nouvelles ne vont pas se transformer en bonnes nouvelles. Le marché est libre. Le public se sent impuissant . . .

    « O nouvelle que l’esprit ne peut accueillir et ne peut fuir ! », chante le chœur apitoyé dans l’Ajax de Sophocle.

    . . . Pour la première fois attestée, l’aptitude à la compassion s’est vue formellement reconnue comme une disposition humaine. D’habitude, c’était le chœur qui manifestait cette compassion — le chœur, dont l’avènement au théâtre a historiquement coïncidé avec l’invention de la démocratie athénienne. Voici par exemple un chœur qui s’exprime de façon nouvelle sur la guerre :

    « Arès, changeur de mort, dans la mêlée guerrière a dressé ses balances, et, d’Ilion, il renvoie aux parents, au sortir de la flamme, une poussière lourde de pleurs cruels en guise d’homme, de la cendre, que dans les vases il entasse aisément ! On gémit en vantant tel guerrier si habile au combat, tel autre glorieusement tombé dans la lutte sanglante — pour une femme qui ne lui était rien ; mais cela à voix basse, et la douleur sourdement chemine, mêlée de haine contre les fils d’Atrée, champions de la vengeance. » (Eschyle, Agamemnon)

    . . . [Le chœur] ne cherchait pas la solution, mais l’expression de ce qui était arrivé. Son impuissance se voyait atténuée par la certitude que son rôle de témoin l’autorisait à interroger, à commenter et à espérer en fonction de sa propre expérience : c’était à lui qu’il revenait, au moment où il le jugeait bon, de déclarer le tragique tragique.

    Il suffit de relever ce point pour voir apparaître le contraste avec la manière dont les médias livrent aujourd’hui leurs mauvaises nouvelles, et la manière dont elles s’adressent à ceux qui les reçoivent. Les mauvaises nouvelles sont présentées comme une interruption familière, malheureuse et regrettable, dans la routine de la vie quotidienne. Une intrusion . . .

    C’est peut-être précisément à cet endroit que notre forme de démocratie subit une lente mise à mort . . . Le refus par les médias d’admettre que le public, dans son cœur, connaît le monde. Le refus de s’adresser à lui, comme à une entité capable de connaître le monde. Le public partage pourtant beaucoup des connaissances de Sophocle . . .

    La cause du refus qui menace notre forme de démocratie, la cause de la sous-estimation systématique par les médias de tout ce que nous avons en commun, cette cause se résume invariablement à la même chose : le besoin délinquant de vendre.

    John Berger, « Mauvaises nouvelles », in Le Monde diplomatique, mars 1992 (extr. La Litera información)

  • El 'procés'

    El  procés  tiene enjundia y recorrido.

  • Shakespeare: «Soneto 130»

    Los ojos de mi dama brillan mucho menos

    que el sol; más que sus labios roja es la cereza;

    ¿la nieve es blanca?: pues sus pechos son morenos;

    y si hebras son, son negras las de su cabeza.

     

    Rosas he visto rojas, blancas, escarlatas,

    mas tales rosas su mejilla no me enseña;

    y hay en ciertos perfumes delicias más gratas

    que en el aliento que se exhala de mi dueña.

     

    Me gusta oírla hablar, y empero, bien conozco

    que la música suena más cerca del cielo;

    nunca a una diosa he visto andar –lo reconozco:

    mi dama cuando anda pisa sobre el suelo.

     

          Y sin embrago, a fe, mi amor por tanto cuenta

          como otra que con falsos símiles se mienta.

    William Shakespeare: «Sonnet 130», en Shake-speares Sonnets: Never Before Imprinted ; London : Thomas Thorpe, 1609 (trad. A. García Calvo)

  • Shakespeare, «Sonnet 130»

    My mistress’ eyes are nothing like the sun;

    Coral is far more red than her lips’ red:

    If snow be white, why then her breasts are dun;

    If hairs be wires, black wires grow on her head.

     

    I have seen roses damask’d, red and white,

    But no such roses see I in her cheeks;

    And in some perfumes is there more delight

    Than in the breath that from my mistress reeks.

     

    I love to hear her speak, yet well I know

    That music hath a far more pleasing sound:

    I grant I never saw a goddess go,

    My mistress, when she walks, treads on the ground:

     

          And yet, by heaven, I think my love as rare

          As any she belied with false compare.

    William Shakespeare, «Sonnet 130», in Shake-speares Sonnets: Never Before Imprinted ; London : Thomas Thorpe, 1609

  • «Las golondrinas» antes de Bécquer

    El pasado 19 de febrero, el Diario del Alto Aragón se hacía eco de la reciente adquisición por parte del CELLIT de un valioso ejemplar de Las violetas, libro de poemas de la tamaritana Dolores Cabrera y Heredia editado en Madrid en 1850. Este volumen ha pasado a engrosar la biblioteca del Centro de Estudios Literanos, que cuenta ya con más de 1.800 publicaciones relacionadas con nuestra comarca.

  • 'Viatge a peu per la Llitera' (1)

    Me gusta la literatura y por tanto leer buenos libros. Si hay alguna lectura que me atrae en especial es la de obras que hablen de mi pueblo, de mi comarca, de mi tierra; en una palabra, de ese entorno social y cultural que me ha envuelto desde la infancia y ha marcado primigeniamente mi existencia.

  • El premio del XX Concurso de Relato Breve “Villa de Binéfar” recae en una historia de gran sensibilidad

    La obra elegida es “El Príncipe Perfeito”, del sevillano Juan Jesús Aguilar, y obtuvo la unanimidad del jurado

  • 'La Voz de Binéfar' no informa

    Observando el último número de nuestra Voz de Binéfar, dependiente del Ayuntamiento de la Villa y del área de Cultura y/o Comunicaciones, me llevo la grata sorpresa de constatar que no existe en la publicación ni una sola nota informativa referida al concierto poético “En la Estela de Lorca” celebrado en el Teatro Municipal el día 2 de este mismo mes.

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Con voz propia

El relevo