Bertolt Brecht, dramaturgo alemán, escribió en 1941 la obra de teatro "La resistible ascensión de Arturo Ui". La trama nos habla de los intentos de un mafioso, personaje de ficción, que mediante extorsión pretende hacerse con el control del trust de la coliflor en el Chicago de los años treinta. La obra es pura ficción, pero no así el trasfondo de la misma: La llegada de Adolf Hitler al poder en Alemania.

La historia que os voy a explicar no va de coliflores, sino del futuro de la alimentación en el mundo y de aquellos que la controlan.

El comercio mundial de cereales está en las manos, prácticamente en un noventa por ciento, de cuatro grandes compañías. Una es suiza, dos estadounidenses y la cuarta brasileña; sus decisiones en cuanto a políticas de precios nos afectan a todos los habitantes de este planeta, y por si esto fuera poco interfieren, para su provecho, en la política de varios países especialmente latinoamericanos y asiáticos. Todo gobernante que esté a favor de la desforestación y el cultivo extensivo, obtiene su apoyo, quien esté en contra se va a la calle. La United Fruit Company, a principios del siglo XX, llegó a ejercer tal control sobre las economías de algunas repúblicas en Centroamérica, deponiendo y aupando gobiernos según sus intereses,  que terminó acuñandose “república bananera” para calificar a estos estados.

El año pasado, 2018, un grupo de capital italiano vinculado al sector del porcino, comenzó en Bínefar la construcción de un gran matadero. La oposición del PP a la instalación del mismo fue clara y manifiesta desde un principio; negativas a la ampliación del polígono industrial, a la concesión de la licencia de obras, sin olvidarnos de una interpelación en la Cortes de Aragón por parte del Grupo Popular, con nítidos apoyos de otros grupos de la derecha, en una de esas sesiones donde el interés particular sobrevuela sobre el general. Interpelación parlamentaria que en su momento fue calificada de defender intereses “espurios”, donde la luz y claridad de los razonamientos no se veían por ningún lado.

Hace ya muchos años que el sector del porcino está concentrado en potentes integradoras, algunas de las cuales tienen mataderos propios, concentrando así la línea de producción en las mismas manos hasta llegar al consumidor final. Cierto es, que estos grupos empresariales son muy pocos, al igual que las empresas comercializadoras de cereales, por tanto ponerse de acuerdo para fijar políticas de precios es sencillo. Cinco o seis personas sentadas ante una mesa de reuniones deciden cual va a ser el precio del filete de lomo en los próximos meses.

Estas últimas semanas, han aparecido publicados en ciertos medios digitales una serie de artículos sobre las maldades de la empresa cárnica que se está construyendo en Binefar. Su anterior ubicación fue en Polonia y parece ser, según relataba sin ningún tipo de escrúpulos el periodista autor de los mismos, que no ha dejado un buen sabor de boca por aquellos lares. Y aquí comienzan las preguntas.

¿Qué o quién mueve a un periodista a pasearse por la “Calle de la Paz” en Binefar pidiendo a varios ciudadanos su opinión sobre la instalación de la industria cárnica para escribir unos artículos donde se entremezclan palabras tales como: inmigración, esclavitud, explotación, silencio, alcalde, Gobierno de Aragon, etc, y todo ello en el más puro estilo amarillo? Sisu misión es la de periodista salvador de la humanidad, Binefar en este caso, llevándose como único premio el reconocimiento a sí mismo, haciendo gala del altruismo más puro, pues igual me lo creo pero si leemos algunos comentarios que sobre dicho personaje circulan por la red: —“trata de vender noticias a medida del medio que le malpague”—, —”dedicarse a husmear en Facebook para sacar y tergiversar información”—, la cosa ya va cambiando. Porqué no ha ido a la Comarca de Osona, provincia de Barcelona, donde parece ser que los conflictos entre empresas cárnicas y trabajadores, en régimen de cooperativa, han aparecido en la prensa en reiteradas ocasiones?. Por cierto sobre este tema no he visto ningún articulo suyo, aunque si los he visto sobre mercenarios en el Kuridistan.

Vuelvo a la pregunta anterior: ¿Qué o quién esta moviendo todo esto?. ¿Porque la oposición de un partido político, el PP, en todo este asunto?.

Estamos y vivimos en una sociedad democrática que no debe permitir, ni permitirse, bajo ningún concepto, que elementos extraños y en defensa de unos intereses poco claros alteren la convivencia y participación de las personas en los procesos democráticos. En democracia hay unas reglas de juego y estas, siempre deben respetarse para que no lleguen al poder personajes como los de Brecht.


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Loteria del Oro 2019 . Cruz Roja, Jesús Calleja