vamos a dar la lata

Texto: Jaume Garcia Castro

Como era previsible, este verano está siendo muy duro en lo que a abandono de mascotas se refiere. Las calles de nuestras poblaciones se están llenando de animales dejados a su suerte por los habituales caprichosos que compran una mascota sin ser conscientes que van a necesitar cuidados continuos, como un miembro más de la familia, o los que compran un cachorro pensando que no crecerá, o los que simplemente no quieren hacerse cargo ya del animal. Pocas personas buscan en su entorno ayuda para cuidar de su mascota, lo fácil es echar al animal de casa y que se las apañe. Una cruel forma de irresponsabilidad humana, que no solo pone en peligro al animal, sino a otros ciudadanos que pueden sufrir accidentes producidos por esos animales abandonados.

La situación ha sido especialmente grave en Monzón con la cantidad de gatos abandonados. El Arca de Santi, la asociación protectora que suele recoger a estos animales, se ha visto totalmente desbordada. Si hace una semana pedían ayuda en forma de sacos de pienso y/o productos de limpieza para las jaulas, ahora acaban de emprender una campaña para ayudar a financiar una campaña de colonias callejeras controladas de gatos. La campaña se titula ¡¡Vamos a dar la lata!! y consiste en la recogida de latas de refresco en diferentes puntos de la población del Cinca Medio con el objetivo de recaudar fondos para poder esterilizar a cuantos más ejemplares posibles de gatos callejeros mejor, llevar un control de los animales que pueblan las calles de Monzón y vigilar para que el número de gatos callejeros sea estable y se mantenga dentro de la horquilla ideal según el número de habitantes. Diecinueve establecimientos de Monzón se han apuntado a ser punto de recogida. Luego, estas latas serán vendidas para su reciclaje y con el dinero obtenido se financiará este control de colonias.

Las colonias urbanas de gatos funcionan perfectamente en varios países europeos bastante más avanzados que España en cuestión de convivencia con los animales, como es el caso de Alemania, Bélgica, Holanda, Austria, Suecia, Islandia, Finlandia o Dinamarca, por poner los más punteros, y esta tendencia está empezando a llegar a nuestro país. Se trata de controlar las colonias de gatos existentes en los núcleos urbanos mediante la esterilización y no mediante el envenenamiento, como se hace hasta ahora. Así se evitan crueldades innecesarias, se mantiene una población de gatos callejeros estable y necesaria para mantener el control de plagas (ratas, escarabajos, cucarachas…) y se mantiene alejadas de los edificios abandonados las nidificaciones de aves colonizadoras, como las palomas, sin mencionar que también evitamos los accidentes que se pueden producir con los envenenamientos o los sacrificios indiscriminados de colonias urbanas.


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Con voz propia

Alcampell, Festa Major 2019