Las jornadas han contado con mucha participación en todas las acividades

La denuncia del hambre, la mercantilización de los alimentos, los efectos de los tratamientos químicos y la apuesta por la agricultura ecológica rentable aúnan posturas

José Esquinas, doctor ingeniero agrónomo que ha trabajado como experto en la FAO durante 30 años, ha sido taxativo en su intervención en las jornadas “Con los pies en el suelo” sobre agricultura de transición que se están celebrando en Binéfar: “charlas de análisis y difusión como estas son imprescindibles para la subsistencia de la humanidad”. El experto ha trazado un negro futuro si no se adoptan medidas para revertir la situación actual en el sistema agroalimentario, en la misma línea que los distintos ponentes que han participado hoy en estas jornadas.

Este experto apuesta por “volver al origen, compartir conocimientos y experiencia y recuperar la diversidad”, advirtiendo, no obstante, que “ciencia y tecnología no es el enemigo del agricultor, sino que son herramientas a su servicio, pero que se están utilizando mal”. José Esquinas, entre las estrategias que ha desgranado para llevar a cabo la transición, ha dicho que “tenemos que hablar de sistema agroalimentario, no agrario, porque hoy en España solo el 2.5 por ciento de los trabajadores son agricultores, por eso hay que ir de la mano de los consumidores, si no estamos perdidos”, ha dicho.

Esquinas, como otros ponentes, habló de que “el hambre en el mundo es evitable, porque tenemos recursos y alimentos suficientes, pero falta voluntad política para hacerlo”. Entre la varias cuestiones que fallan en el sistema agroalimentario destacó la producción excesiva de alimentos y su mercantilización, ya que se producen un 60 por ciento más de alimentos de los que se necesitan para alimentar a la humanidad, “sin embargo, todos los días más de 30.000 personas mueren por malnutrición o por hambre”, ha señaló. “Es inaceptable e insostenible que se produzcan estos alimentos que no llegan a la población” y cuya producción tiene efectos adversos medioambientales, mayor consumo de agua y otros efectos perniciosos.

Para Esquinas el gran problema es “la miopía y el cortoplacismo, además de la mediatización, que impiden aplicar soluciones. Entre las soluciones ha animado a movilizarnos como individuos y a “transformar pacíficamente el carro de la compra en un carro de guerra contra el hambre, así haremos nuestra parte”.

Por su parte, Eduardo Cerdá, explicó la experiencia de agricultores de Argentina que han demostrado que “se puede producir agroecológicamente muy bien, con el mismo coste y con menos riesgos”. Son cerca de 80.000 hectáreas de productores los que están haciendo agroecología en Argentina, en un movimiento que se ha expandido en los últimos tres años y sigue incrementándose el interés en el mismo. “En Argentina la gente entendió que había problemas de enfermedad y fueron a reclamar a la administración que hiciera algo, como que todas las aplicaciones de agroquímicos que se alejen de los cascos urbanos”. También hacían falta propuestas, indica Cerdá, y partiendo de su experiencia de veinte años “fuimos construyendo nuevas herramientas de producción”.

Eduardo Cerdá ha llegado a la misma conclusión que sus colegas en estas jornadas que la agroecología prende en los productores, “por su mayor eficiencia, que se va corroborando científicamente con las universidades, nos va fortaleciendo y creo que el camino es auspicioso”. La defensa de la agroecología y la vuelta a la diversidad también la han apoyado el resto de ponentes, como Dolores Raigón, catedrática de Edafología y Química Agrícola de la UP de Valencia, que ha recordado que “comer ecológico es ahorrativo” y que si volviésemos a la dieta mediterránea “disminuirían los gases de efecto invernadero en más de un setenta por ciento”. También Ana Digón, fundadora de Agricultura Regenerativa Ibérica, ha defendido que la agricultura regenerativa “puede revertir el cambio climático”.

Antonio Ruíz, agricultor ecológico-biodinámico, otro de los ponentes en la maratoniana jornada del viernes, también ha expuesto su exitosa experiencia, defendiendo que “la calidad y sanidad de los suelos, de los animales, de las personas y del planeta están unidos”, además de “demostrar con creces que la agricultura ecológica es viable”.

Eduardo Cerdá, junto con Graciela Francavilla,  ofrecieron una ‘masterclass’ en el Centro Cultural de Binéfar, donde se están desarrollando estas jornadas a la que asistieron más de cincuenta personas, al igual que en todas las actividades, demostración del interés que suscitan este tipo de jornadas.

Estas jornadas fueron organizadas por el Ayuntamiento de Binéfar, a través de la concejalía de Desarrollo Sostenible, cuyo titular, José María Isábal  moderó la sesión del viernes en colaboración con la Asociación de Amigos del Maíz de Consumo Humano y Semilla de Alfalfa de Aragón,


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Febivo 2019

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