Siete bandas participaron en un evento que reunió a más de trescientas personas entre público y participantes. El tiempo respetó y durante dos horas los bombos y tambores fueron la banda sonora de esta población literana.

La lluvia no hizo acto de presencia a pesar de que el cielo estuvo encapotado durante toda la tarde y la XIV Exaltación de Bombos y Tambores “Villa de Azanuy” se pudo desarrollar según el guión previsto por la organización. Seis bandas invitadas además de la formación local actuaron en esta población literana, que ha consolidado una cita que es todo un referente en la provincia de Huesca. A partir de las seis de la tarde los bombos y tambores empezaron a resonar por las calles de Azanuy, las bandas realizaron un pequeño desfile para después reunirse en la plaza Teodoro Noguera. Una vez allí, una a una fueron realizando su toque de exhibición. Como colofón todos juntos realizaron un toque conjunto que hizo temblar los cimientos del municipio. Antes, la banda local hizo entrega de un obsequio a todos los participantes, y también al Ayuntamiento de Azanuy y a la asociación de Donas como agradecimiento a su colaboración e implicación con esta cita.

El evento reunió a más de trescientas personas entre público y participantes, y el buen ambiente fue la nota predominante durante toda la tarde. Además de la Banda de Bombos y Tambores “Villa de Azanuy” también actuaron la Banda de Bombos y Tambores de Binéfar, la Banda de Bombos y Tambores de Castillonroy, la Asociación de Tambores y Bombos de Fonz, la Cofradía Nuestra Señora de la Piedad de Monzón, la Banda de Tambores, Bombos y Cornetas del Santo Sepulcro de Monzón y la Banda de Timbales y Bombos La Presa de Jesús de Tarragona. La formación tarraconense acudió por primera vez a esta población oscense devolviendo la visita que los azanuyenses realizaron el pasado mes de marzo.

Una merienda de hermandad puso punto y final a una cita enmarcada en el programa de fiestas de San Pedro de Verona.


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