recortes de prensa

  • G. Monbiot: «El incendio de la torre Grenfell es la muestra perfecta de lo que significa “acabar con la burocracia”»

    El argumento era que la burocracia limitaba la libertad y disminuía la productividad. Nos aseguraron que el Reino Unido sería un sitio mejor si había menos formularios que rellenar, menos inspecciones y menos regulación.

    Pero lo que llaman “burocracia” a menudo son protecciones básicas que defienden nuestras vidas, nuestro futuro y el del mundo entero. La libertad que ensalzan es muy selectiva: en muchos casos es la libertad de los ricos para explotar a los pobres, la libertad de las empresas para explotar a sus empleados, la libertad de los propietarios para explotar a sus inquilinos y la libertad de las industrias para utilizar el planeta como si fuera su cubo de la basura.

    George Monbiot: «El incendio de la torre Grenfell es la muestra perfecta de lo que significa “acabar con la burocracia”», en eldiario.es ; Madrid : Diario de Prensa Digital, 2017-06-16 (extr. La Litera información)

  • G. Monbiot, «With Grenfell Tower, we’ve seen what ‘ripping up red tape’ really looks like»

    They have argued that “red tape” impedes our freedom and damages productivity. Britain, they have assured us, would be a better place with fewer forms to fill in, fewer inspections and less enforcement.

    But what they call red tape often consists of essential public protections that defend our lives, our futures and the rest of the living world. The freedom they celebrate is highly selective: in many cases it means the freedom of the rich to exploit the poor, of corporations to exploit their workers, landlords to exploit their tenants and industry of all kinds to use the planet as its dustbin.

    George Monbiot, «With Grenfell Tower, we’ve seen what ‘ripping up red tape’ really looks like», in theguardian.com ; London : Guardian News and Media Limited, 15 june 2017 (excerpt La Litera información)

  • Teniente Kaffee: «Ataques en tiempos de paz: yo también quiero llorar (wanna cry)»

    En los últimos tiempos, me he aficionado mucho a una serie de ciencia-ficción, Incorporated, que narra . . . la concesión de soberanía a determinadas empresas, de tal manera que las zonas de seguridad construidas por ellas son territorio soberano . . .

    En realidad, a día de hoy, Internet se parece bastante al mundo de Incorporated. Un mundo en el que el Estado de Derecho ha fracasado miserablemente, y en consecuencia, ha sido arrumbado a un rincón por fuerzas mucho más poderosas. Fuerzas que dirimen sus conflictos a golpe de ataque informático, y que me hacen recordar que, en el fondo, todo esto ya se contó hace muchos años. Se llama “estado de naturaleza”, y lo dejó escrito un tal Thomas Hobbes, en su obra Leviathan. Aunque hoy en día se le considere un autor cuyas ideas están superadas, eso es porque los juristas y politólogos que lo afirman se limitan al mundo físico, tangible, y no tienen la menor idea de la que se está montando. Pero les puedo asegurar que, en materia de seguridad informática, la vigencia del pensamiento de Hobbes es mayor que nunca.

    Teniente Kaffee: «Ataques en tiempos de paz: yo también quiero llorar (wanna cry)», en eldiario.es ; Madrid : Diario de Prensa Digital, 24 mayo 2017 (extr. La Litera información)

  • E. Morozov, «La ciber-inseguridad es un regalo para los hackers, pero son nuestros gobiernos quienes la crean»

    . . . la expansión (y la mera existencia) de las capacidades de vigilancia de los gobiernos democráticos supone la inseguridad estructural permanente de nuestras redes de comunicación. Esta inseguridad, a su vez, es explotada no solo por gobiernos democráticos sino por . . . países poco amistosos y hackers no gubernamentales. Pero cuando la inseguridad es estructural, la respuesta correcta no es más seguridad, sino más pólizas de seguros. Esto explica por qué las pólizas contra ciberamenazas se han convertido en uno de los segmentos más prometedores del mercado de los seguros . . .

    En esencia, los seguros contra ciberamenazas –como cualquier otra forma de seguro– son un dominio de rentistas dispuestos a extraer una prima periódica de aquellos que necesitan sus servicios. El elemento verdaderamente innovador aquí es que el riesgo . . . existe en parte –y hasta principalmente, diríamos– debido a actividades del gobierno.

    Evgeny Morozov: «Cyber-insecurity is a gift for hackers, but it’s our own governments that create it», en  theguardian.com ; London : Guardian News and Media Limited, 7 mayo 2017 (extr. y trad. La Litera información)

  • E. Morozov, «Cyber-insecurity is a gift for hackers, but it’s our own governments that create it»

    . . . the expansion (and even the maintenance) of the surveillance capabilities of democratic governments presupposes a permanent structural insecurity of our communication networks. That insecurity, in turn, gets exploited not just by democratic governments but by . . . rogue states and non-state hackers. However, once insecurity is structural, the right response is not more security, but more insurance. This explains why cyber-insurance has become one of the most promising segments of the insurance market . . .

    In essence, cyber-insurance – like any other form of insurance – is a domain of rentiers who are keen to extract a regular premium payment from those needing their services. The truly innovative element here is that the risk . . . exists partly – and, one could even say, mostly – because of government activity.

    Evgeny Morozov, «Cyber-insecurity is a gift for hackers, but it’s our own governments that create it», in theguardian.com ; London : Guardian News and Media Limited, 7 may 2017 (excerpt La Litera información)

  • J. Torres López: «La Economía, un fraude no tan inocente»

    Y no se crea que los engaños han hecho mella solo en la gente normal y corriente . . . Para hacer eso posible ha sido necesario que previamente se haya generalizado y asumido por la mayoría de la profesión una “sabiduría” económica que en realidad no es sino un relato de la realidad lleno de errores metodológicos y de prejuicios ideológicos.

    Son cientos los profesores de economía que día a día siguen enseñando a sus alumnos que . . . los bancos obtienen el dinero que prestan de los depósitos que previamente les han hecho sus clientes, cuando se sabe perfectamente que es al revés, que primero prestan (con dinero que crean de la nada) y de ahí nacen los depósitos.

    . . . Por no hablar del gran engaño que supone decir que nadie predijo la crisis. Sí lo hicieron los economistas (de izquierdas o de derechas, críticos u ortodoxos) que contemplaron sin prejuicios ni intereses espurios de por medio lo que estaba haciendo con la deuda el mundo de las finanzas, que es el gran padrino del fraude intelectual en que se ha convertido la economía de nuestro tiempo.

    Juan Torres López: «La Economía, un fraude no tan inocente», en eldiario.es ; Madrid : Diario de Prensa Digital, 2017-04-23 (extr. La Litera información)

  • F. Espinosa Maestre: «A vueltas con Javier Cercas»

    Uno de sus “yos” considera que la oligarquía promovió un golpe de estado que tras su parcial fracaso condujo a la guerra civil y, no muy lejos, otro mantiene . . . que “hubo al principio un entusiasmo por la República que va palideciendo a lo largo del tiempo y que acaba provocando la guerra”. El resultado de las elecciones de febrero de 1936 no parece indicar tal cosa. Conocemos bastante bien la movilización inmediata de las tramas golpistas para no dejar ni siquiera arrancar al Frente Popular . . . es lo que suele pasar en algunos países de escasa tradición democrática cuando llega al poder un gobierno con el proyecto de mejorar las condiciones de vida de la mayoría.

    . . . aunque lo que se haya impuesto es que fueron el caos y la deriva revolucionaria los que condujeron al desastre, la realidad es que la II República tuvo que luchar desde el primer día contra el boicot permanente que le hicieron los sectores reaccionarios desde todos los ámbitos, boicot que a partir del resultado de las elecciones del 36 derivó en un plan de terror y exterminio para arrasar la República hasta la raíz. Ellos y quienes los apoyaron fueron los vencedores, por más que esté muy extendido el cuento de que en la guerra solo hubo perdedores. Por su parte . . . ha concluido que prefiere la transición por chapucera que fuera a “una guerra con 500.000 muertos como la que hicieron nuestros abuelos”. Así dicho parece que se hubieran puesto de acuerdo para hacerla.

    Francisco Espinosa Maestre: «A vueltas con Javier Cercas», en  eldiario.es ; Madrid : Diario de Prensa Digital, 2017-04-07 (extr. La Litera información)

  • Alison Reynolds y David Lewis: «Los grupos de trabajo con diversidad cognitiva resuelven antes los problemas»

    Dice el tópico que cuanto más diverso en términos de edad, etnia y género, más creativo y productivo será un grupo de trabajo. Pero . . . no hemos encontrado correlación entre este tipo de diversidad y el buen hacer de los grupos.

    . . . Esto nos llevó a considerar otros tipos de diferencia. Comenzamos a fijarnos en la diversidad cognitiva.

    Se entiende por diversidad cognitiva la variedad en el modo de ver o de procesar la información. No viene determinada por factores como género, etnia o edad . . .

    Se dice que seleccionamos los colaboradores a nuestra imagen y semejanza . . . Los grupos tienden a incorporar gente con el mismo estilo de pensar y expresarse. Así, las organizaciones acaban con equipos de mentalidad uniforme. Entonces . . . tenemos lo que los psicólogos llaman sesgo funcional; y baja diversidad cognitiva.

    . . . Para evitarlo, procura que tus procesos de selección identifiquen y fomenten la diversidad cognitiva. Y cuando te enfrentes a un problema nuevo, incierto y complejo, y todo el mundo esté de acuerdo en qué hacer, encuentra a alguien que te lleve la contraria y mímalo.

    Alison Reynolds y David Lewis: «Teams Solve Problems Faster When They’re More Cognitively Diverse», en HBR.org ; Boston : Harvard Business School Publishing Corporation, 2017-03-30 (trad. y extr. La Litera información)

  • Alison Reynolds and David Lewis, «Teams Solve Problems Faster When They’re More Cognitively Diverse»

    Received wisdom is that the more diverse the teams in terms of age, ethnicity, and gender, the more creative and productive they are likely to be. But . . . we have found no correlation between this type of diversity and performance.

    . . . This led us to consider differences that go beyond gender, ethnicity, or age. We began to look more closely at cognitive diversity.

    Cognitive diversity has been defined as differences in perspective or information processing styles. It is not predicted by factors such as gender, ethnicity, or age . . .

    There is a familiar saying: “We recruit in our own image.” . . . Colleagues gravitate toward the people who think and express themselves in a similar way. As a result, organizations often end up with like-minded teams. When this happens . . . we have what psychologists call functional bias — and low cognitive diversity.

    . . . To overcome these challenges, make sure your recruitment processes identify difference and recruit for cognitive diversity. And when you face a new, uncertain, complex situation, and everyone agrees on what to do, find someone who disagrees and cherish them.

    Alison Reynolds and David Lewis, «Teams Solve Problems Faster When They’re More Cognitively Diverse», in HBR.org ; Boston : Harvard Business School Publishing Corporation, 2017-03-30 (excerpt La Litera información)

  • Barbijaputa: «Libertad de persecución»

    “Barbijaputa ya sé dónde vives, y voy a ir a asesinarte destrozándote el vientre a cuchilladas, feminazi de mierda!”. Esta frase, que puede parecer excepcionalmente dura, la recibí el otro día en mi buzón de correos . . . Lo alarmante no es ya tanto que la recibiera sino, más bien, darme cuenta de que estoy tan habituada a mensajes así que seguí desayunando . . .

    Y no pasa nada. El activismo feminista está perseguido de esta manera por hombres que se saben completamente impunes, sin que absolutamente nadie le preste atención. La policía y la fiscalía, por su parte, sólo trabajan de oficio en las redes para buscar a personas que estén haciendo chistes sobre Carrero Blanco o ETA.

    . . . muchos de esos hombres que . . . piensan que las feministas odiamos a los hombres por el simple hecho de ser hombres . . . sin informarse por sí mismos, sin leer jamás un libro feminista, sin saber realmente de qué va todo esto y qué reclamamos . . . se escandalizarían de las amenazas que luego sufrimos, sin saber que son colaboradores necesarios de esos acosadores.

    . . . Unos prefieren la indiferencia y la ignorancia para hacernos desaparecer –si no de la sociedad al menos de su pensamiento–; otros atacan, insultan o se mofan; pero como en toda pirámide de violencia, en la cúspide están los agresores. Y todos los antifeministas tienen que entender que sin la base que ellos conforman, esa cúspide no existiría y las feministas no seríamos la diana de este acoso tan sangrante como normalizado.

    Barbijaputa: «Libertad de persecución», en  eldiario.es ; Madrid : Diario de Prensa Digital, 2017-03-23 (extr. La Litera información)

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Festa de la Coqueta
Excursión senderismo a San Esteban de Litera, 22 de agosto 2017. Información e inscripciones en el Centro Joven de Binéfar o llamando al teléfono 974 429 530
Fiesta Mayor de Castillonroy

El tiempo

Excursión senderismo a San Esteban de Litera, 22 de agosto 2017. Información e inscripciones en el Centro Joven de Binéfar o llamando al teléfono 974 429 530

No tendríamos problemas,

no le des vueltas así,

si cuidases tus cabellos,

si no olieras a jazmín.

Si quemases tus vestidos

color lila y cachemir,

si enterrásemos los sueños,

si volviéramos al fin.

 

No nos hablarían ellos

con ojos de mercader

donde quisimos amarnos,

donde quisimos crecer;

si no hubieras inventado

esas ganas de vivir

con sonrisas en otoño

en una tarde sin fin.

José Juan Lanuza: «Donde quisimos vivir. Para Aineto, Mipanas, Pui de Zinca, Ena, Chanobas, Ruesta, Artosilla...», en Ixo Rai!: ...pasa pues? ; Madrid : Fonomusic, 1995 (extr. La Litera información)