Jornada reivindicativa en Binéfar para conmemorar el 8 de marzo

Colectivo por la Igualdad 8 de marzo articulo

Esta tarde, cerca de 200 personas han asistido a la concentración que el Colectivo por la Igualdad de La Litera ha organizado en la Plaza España de Binéfar para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema #NOSOTRASPARAMOS #BINEFARPARA.

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Esta tarde, cerca de 200 personas han asistido a la concentración que el Colectivo por la Igualdad de La Litera ha organizado en la Plaza España de Binéfar para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema #NOSOTRASPARAMOS #BINEFARPARA.

Miembros del Colectivo por la Igualdad de La Litera han leído un manifiesto reivindicativo y han realizado una performance dibujando siluetas con tiza en el suelo, escenificando así los múltiples asesinatos por violencia machista que se dan en nuestro país. Representantes del Colectivo LGTBI La Litera y Huesca y miembros de Cambiar Binéfar, PSOE, Izquierda Unida y PCPE han estado presentes apoyando el acto. La Batucada Ritmaos que ha colaborado desinteresadamente con el colectivo ha amenizado la concentración.

Destacar que esta mañana las trabajadoras de la Residencia de Mayores de Binéfar han parado durante media hora y se han manifestado delante de la residencia pidiendo el fin de la violencia machista y la igualdad de derechos laborales, acompañadas por algunos residentes.

Colectivo por la Igualdad 8 de marzo articulo Aquí reproducimos integramente el manifiesto:

 Este 8 de marzo, día internacional de la mujer, cuando en nuestro país se estàn registrando más asesinatos machistas que nunca y las mujeres del mundo entero se unen en  huelgas, paros, manifestaciones y concentraciones como la nuestra, nosotras, el Colectivo por la Igualdad de la Litera, creemos en la necesidad del feminismo  combativo.

 Las mujeres tenemos que luchar y apoyarnos porque somos doblemente precarias: porque se invisibiliza y menosprecia nuestro trabajo en el ámbito privado donde  cuidamos y sostenemos la vida de forma gratuita, a la vez que se nos dificulta el acceso al empleo y sufrimos mayores tasas de temporalidad y salarios más bajos en un  contexto patriarcal y capitalista que nos retira la dignidad y ataca nuestros derechos.Este mundo globalizado, desdeña la idea de la igualdad como un principio  fundamental para la convivencia

Precarias, porque este año nuestro Gobierno sitúa la lucha por la igualdad y la no discriminación de género fuera de su agenda política. Ha eliminado la financiación de los planes de igualdad de pequeñas y medianas empresas, perpetuando así problemas como la brecha salarial, el acoso o el techo de cristal. También ha suprimido las subvenciones para postgrados y másters en materia de género, actividades contra la violencia machista y la publicación de estudios feministas, lo que dificulta la formación de profesionales y la difusión de contenidos y acciones que ayuden a erradicar el machismo.

Precarias, porque los derechos económicos solo se reconocen por ejercer un empleo y ni siquiera las trabajadoras de hogar tienen derecho a paro además de que la jubilación que les queda es miserable. Internas que asumen el trabajo de cuidados con condiciones laborales que se asemejan a las de la esclavitud, sin festivos, sin un salario que remunere la dedicación de 24 horas.
El trabajo de cuidados es una necesidad social y como tal se debe de contemplar. Queremos corresponsabilidad y que se afronte las causas que generan la feminización de la pobreza porque estamos hartas de que el sistema se sostenga a nuestra costa pero tampoco queremos que esa carga recaiga en otras reforzando las cadenas globales de cuidados.

Precarias porque todas las personas, vivimos la opresión patriarcal desde factores que nos atraviesan e intereseccionan en base a nuestra étnia, origen, orientación sexual, identidad de género, diversidad funcional, religión o clase social. Sujetas a un sistema bigenero que nos reduce a unos roles concretos que nos impiden desarrollarnos plenamente y a doctrinas religiosas que cuestionan la igualdad alimentando privilegios de unos frente a otras.

Precarias, porque pretenden comerciar con nuestra capacidad reproductiva, un nuevo negocio que lucrará al más fuerte y someterá a las más pobres, interpelando a nuestra capacidad altruista de dar felicidad a otros.

Precarias porque no se afronta con leyes la brecha salarial, perpetuando y ahondando la diferencia entre los generos, fortaleciendo la feminización de la pobreza.

Pero sobre todo somos, doblemente revolucionarias porque proponemos la construcción de alternativas desde la diversidad de las que vivimos, construimos y creamos los feminismos, para desde ahí partir a una práctica en la que nos empoderemos desde nuestras múltiples realidades contra todas las formas de opresión. Porque hemos conseguido cada uno de los derechos que tenemos con la lucha colectiva y cada día nos levantamos para defenderlos y evitar que nos los vuelvan a quitar.

Revolucionarias son todas las marchas de mujeres en el mundo, mujeres en lucha por la igualdad y contra el machismo, sea cual sea su color y religión. Las Marchas Hermanas que forman parte de un movimiento internacional que une a las personas que se oponen a la creciente retórica del populismo de extrema derecha en todo el mundo y defienden los derechos de las mujeres, la igualdad, la dignidad y la justicia para todos y todas.

Revolucionarias son las kellys, esas casi 90.000 mujeres que limpian habitaciones de hoteles por poco más de un euro y en condiciones abusivas para su salud que organizadas y luchando han conseguido visibilizar su precaria situación y así hacer que se cumplan sus derechos y mejorar su calidad de vida.

Revolucionarias son las trabajadoras en lucha, como las de la limpieza de la Ciudat de la Justicia de Barcelona que después de más de una semana de huelga han conseguido cobrar el sueldo al día, porque solo juntas y en la calle conquistamos nuestros derechos.

Revolucionarias porque no se produce el pacto de Estado que acabe con el terrorismo machista que nos esta asesinando y por eso son las mujeres que se enfrentan a la violencia machista, como las mujeres de la Asociación Vela-Luz que llevaban desde el 9 de febrero en huelga de hambre en Sol, las que nos marcan el camino para exigir a todos los partidos políticos un pacto de Estado contra la violencia machista y una nueva ley integral de violencia de género. A ellas y a todas las que elevan la voz, todo nuestro apoyo y solidaridad. ¡Ni una menos!

Revolucionarias somos todas las feministas que le plantamos cara a quien nos quiere coartar nuestro derecho a decidir.

Revolucionarias son las ciberactivistas que se enfrentan al neomachismo que se extiende en las redes sociales y que mediante el discurso del odio pretende boicotear, silenciar y ridiculizar cualquier tema relacionado con la igualdad entre los géneros. Ciberactivistas que se organizan y plantan cara a pesar del silencio de las plataformas digitales, denunciando, reivindicando y defendiendo el feminismo y nuestros derechos. Construyendo otra vez, espacios seguros.

Revolucionarias somos cada una de las personas que cada día, con cada acción, en todos los ámbitos en los que estamos… nos ponemos nuestras gafas moradas y a pesar de la precariedad y de las agresiones, nos ponemos en pie y alzamos la voz para reclamar la igualdad, una igualdad real de verdad.

¡Viva la lucha feminista! ¡Viva el 8 de marzo!

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